10 - Cicatrización ósea durante una cirugía implantológica
Con la incisión y el levantamiento del colgajo estamos rompiendo la continuidad celular, al separar la fina capa osteoblástica periostal del hueso laminar, y ante esta agresión tendremos una inevitable perdida ósea.
La osteotomía es también una agresión directa al tejido óseo y la misma estará en relación con las características propias del tejido y de la técnica quirúrgica utilizada. Así por ejemplo: la densidad ósea, la forma de los rebordes, la velocidad de trabajo, el filo de las fresas, el recalentamiento, etc. Son todos factores que harán que esta agresión quirúrgica deje al tejido óseo en mejores o peores condiciones de recuperación. Debido a esto nuestro trabajo se tiene que basar en el concepto básico de respeto tisular.
La cicatrización ósea (oseointegración) se produce a partir de la implantación, teniendo en cuenta que el proceso es el mismo ya sea con carga inmediata o carga diferida.
Todo proceso de cicatrización comienza a partir de de una célula progenitora. Al realizar la cirugía, la sangre que invade la herida libera elementos sanguíneos normales y entre ellos plaquetas que son las encargadas de liberar lo que conocemos como factor de crecimiento óseo derivado de las plaquetas o PDGF. Este factor que tiene propiedades altamente mitógenas, es el encargado de estimular a las células mesenquimáticas indiferenciadas.
Simultáneamente con la formación inicial del coágulo, los monocitos se unen formando osteoclastos que se encargaran de la limpieza y remodelación de la zona donde hay trabéculas y laminillas óseas destruidas. Durante este proceso, los osteoclastos liberan la proteína morfogenética del tejido óseo o BMP. Este factor de crecimiento con propiedades morfogénicas será el encargado de estimular las células mesenquimáticas indiferenciadas derivadas de la Stem Cell para que se transformen en preosteblastos y posteriormente en osteoblastos.
En este momento se han unido para iniciar la reparación, elementos derivados del mesenquima (Stem Cell), con elementos derivados de la sangre (plaquetas).
Este proceso esquemático de osteoinducción en el área de implantación y específicamente en la interface implante hueso esta relacionado con la superficie del implante. Los implantes de titanio son altamente biocompatibles y esta propiedad esta basada fundamentalmente en su capa superficial de oxido de titanio, que tiene la capacidad citotrópica de atraer a los osteoblastos.
Cuanto menor trauma quirúrgico (recalentamiento) tendremos mayor concentración de osteoblastos y BMP, lo que redundará en una mejor calidad ósea en la interface hueso implante.